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NO A LAS 65 HORAS SEMANALES

Mañana hay pleno, ¡si!, no veré el fútbol muy a mi pesar, pero el deber es el deber y lo primero lo primero. Y lo segundo viene después y no por ello es menos importante. Hace varios días que quería dejar clara aquí mi rotunda oposición a la barbaridad, de intentar volver a las jornadas del siglo XIX. Algunos deber pensar que esto es como si la reducción de la jornada laboral y la negociación colectiva, hubieran sido los juguetes que se le dejan a unos niños para que se entretengan y luego quitárselos, pues de eso nada. Los sindicatos han luchado durante más de un siglo, para conseguir que hoy podamos disfrutar de las ventajas que suponen, los avances en los derechos laborales. Me niego a este retroceso, y se que no soy la única, faltaría más. Mañana hay moción de urgencia sobre este tema, hay que poner el granito de arena en todos los lugares que se pueda, hay que unirse contra este despropósito, todos a una, todos luchando por los derechos de los trabajadores a tener una vida, a disfrutar de sus descansos, a vivir…¡leches!.

¡Y que gane España!

Cuando lo único que queda es resistir y mandar.

 

Que vergüenza! Es lo único que puedo decir de lo que sucedía anoche en el Pleno del Ayuntamiento de Caravaca. Vergüenza, la que me produce que el equipo de Gobierno solo tenga iniciativa ya para MANDAR, y lo pongo en mayúsculas para que quede claro. Volvimos a ver como el Sr. Aranda, carente de cualquier tipo de iniciativa política a estas alturas, se sienta presidiendo el pleno, con el único fin de mandar, ojo que digo mandar y no gobernar. eso es una cosa que hay que saber hacer y desde luego dudo que sepa.

Porque gobernar es escuchar, es consensuar, es llegar a acuerdos y conseguir mejoras para la vida de los ciudadanos. Mandar, que es lo que él hace, no es más que pasar el rodillo una y otra vez sobre todas las propuestas que entiende “le dejan mal”. El único problema que parece tener, es que cada vez hay más cosas que dejan en evidencia su cansancio en el poder y que cada vez tiene que sacar a pasear, por tanto, el rodillo ese que no le gusta que le recuerden.

Obligar a la oposición a retirar mociones o no dejarle hablar de subvenciones que beneficiarían a los ciudadanos,  me parecen ejemplos claros de lo que estoy diciendo.

En definitiva, mucho rodillo, mucho mandar y poco gobernar! Que juzguen los ciudadanos…